Leo nunca acepta un error porque su orgullo lo protege. Admitir que falló puede sentirse como perder autoridad o dejar en duda su criterio. Prefiere justificar sus acciones antes que reconocer una equivocación. Su seguridad lo impulsa a defender cada decisión hasta el final. Aunque internamente pueda darse cuenta, difícilmente lo expresará en voz alta para no mostrar debilidad.
×
![]()
Otros posts: